El vestíbulo del IES Montesclaros acogió a decenas de jóvenes talentos de Cantabria y Castilla y León en una jornada marcada por la alta participación.
Había una vez un Peón pequeñito llamado Aldo que vivía en un tablero de ajedrez. Todos le decían que era muy débil, porque solo podía dar un paso a la vez. Pero Aldo tenía un sueño: Llegar al otro lad …